dissabte, 26 de juny del 2010

Isner vence a Mahut y los dos están vivos (por ahora).


Tras 11h 05' y tres dias agotadoramente cansados, terminó el partido de tenis más largo de la historia, en el que el norteamericano John Isner venció al francés Nicolás Mahut por 4-6, 6-3, 7-6 (7), 6-7 (3) y ¡¡¡70-68!!!. Menuda esnif... (perdón). Éstas cosas tan espectaculares pasan porque en los torneos del Grand Slam de tenis (salvo el U.S. Open) no existe el tie-break de desempate en el quinto set. La idea es copiar a Kasparov y Karpov, que gracias a su primer "match" por el Título Mundial de ajedrez (1984-1985), estuvieron cinco meses y medio ahí, dale que te pego, sin ir a hacer pis, a ver quién moría antes y así popularizar el ajedrez a costa de algún mártir. La verdad es que el deporte de élite no es sano, todo Cristo lesionado, con desmayos, caidas, etc. Aunque algunos de tanto pegársela, tienen cierta invulnerabilidad. Es el caso de los pilotos de motos, que dejan la muleta rápido y se suben a la "máquina asesina" por una especie de fortaleza abracadabristica de origen médico-mental, que les recupera a velocidad Flash. Volviendo al tenis, había que ver cómo la gente pasaba de Federer y de Nadal con tal de ver la bella y físicamente insana épica lucha de, eso si, dos gladiadores admirables. Menos mal que pasó en Wimbledon a golpe de saque directo (ace), porque si hubiera pasado en Roland Garros, ya estarían muertos de tanto correr de lado a lado. Hasta yo tuve que vigilar que Ninín no sufriera ataques epilépticos de tantas horas de tele. Para eso, por cierto, no hace falta tanto tiempo, basta con 3 minutos de Sálvame o tomateo derivado. Así que estimados lectores cuiden su salud con poca tele y deporte moderado.